Cuando el destino nos alcance...

04 noviembre 2009

EL TIEMPO CADUCADO

29 septiembre 2009

Poema de la Coahuilense Enriqueta Ochoa


Voz: Ikeracha
Edición: Astrapé Núctes

(Ponle stop primero al reproductor de Radio en la columna de tu lado derecho en este blog. Grax!)

Somnolencia I

24 junio 2009




Perdí toda convención


No queda nada


Llena de vacíos

ya sólo faltas tú


Faltan tus marcas en mi cuerpo


La firma morada de tu boca

impresa en los bordes de mis senos


La herida de tus dientes en el arco de mi espalda


Mi cabello alborotado en señal

de la visita intempestiva de tus manos


Los labios hinchados por furiosos besos


Las sábanas húmedas por el aguacero


El corazón palpitando acelerado

a punto del desarme


Las pupilas dilatadas

puestas en la puerta

que se cierra tras de ti


Sólo falta eso

Y entonces

21 abril 2009

Así
tan vulnerable!
fue como sucedió:


Sonreí

(aunque pareciese que

me deshacía en lamentos,
pero no)


Y mis dedos se clavaron en el dorso de tus manos


Me ahogué bajo el peso de tu amurallado cuerpo


Morí mil veces en mil callados gritos


Y eras tu y era yo el aire que respirábamos


Salí expulsada de mi caparazón de caracola
y todo lo habité por un segundo


Y desde arriba te miré atrevido devorarme
con sedientas caricias de desierto


Después de vagar por cada oscuro rincón de la habitación
hurgaba temerosa las caídas sábanas

(errática distracción

para una chispa de luz
aprendiendo a burbujear)


Hasta que
con un beso me arrastraste incontenible
renaciéndome en tus acuosos labios de viajero
gozando el tránsito veloz de las historias que te cuento
para convertirme en la que abrazas tan sereno

Y

Así
tan vulnerable!
fue como sucedió:


Sonreí

(aunque pareciese que

me deshacía en lamentos,
pero no)

Hay que apoyar a Jacinta...

31 marzo 2009


Espero con más calma poder escribirles aquí sobre el proceso en el que estoy. De entrada sólo comentaré, y en ocasión de la urgente necesidad de apoyo a Jacinta, que coincido con las más de 50 organizaciones civiles de distintos estados de nuestro país en que este gobierno calderonista ha criminalizado la protesta social, y que nombres y apellidos de hombres y mujeres encarcelados injustamente, desaparecidos o asesinados, y las negativas de este gobierno a impartir justicia, dan cuenta de la persecución a aquellos que osan pugnar por sus derechos y los de su comunidad.


El 26 de marzo de 2006 al mercado de la comunidad indígena Santiago Mexquititlán, Amealco, Querétaro, llegaron seis agentes federales armados y sin identificaciones. Selectivamente tomaban mercancía (presuntamente ilegal) de varios de los puestos y realizaron destrozos. Fue por eso que unos 80 comerciantes los rodearon y fueron los mismos agentes quienes propusieron que uno de sus compañeros se quedara en garantía mientras ellos irían por dinero para pagar los daños.


Pero la versión de estos seis pseudo agentes, es que los locatarios y tianguistas, molestos por las acciones que realizaban los agentes e incitados por tres mujeres (las cuáles fueron detenidas), decidieron privarlos de su libertad. Posteriormente cinco de ellos fueron liberados con el fin de reunir 80 mil pesos solicitados por las mujeres sentenciadas para poner en libertad a su compañero, acción que ocurrió cuando se les entregó la cantidad de 70 mil pesos.


Ahora bien, con base en eso la PGR sentenció a estas tres mujeres indígenas ñha- ñhü, Jacinta Francisco Marcial, Alberta Alcántara Juan y Teresa González Cornelio, a 21 años de prisión y a pagar una multa por 91 mil 620 pesos, por los delitos de privación ilegal de la libertad en la modalidad de secuestro, delitos contra servidores públicos y contra la salud, en la modalidad de posesión de cocaína. Cabe mencionar que la prueba contundente en que se basó el juez para la sentencia es una fotografía (presentada por la PGR) de un diario local donde aparece Jacinta asomándose al “borlote” de lo que pasó en su pueblo hace tres años ya.


Bueno, pues este 24 de febrero pasado, el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, denunció que Jacinta (vendedora de frutas en el tianguis de su comunidad) fue sentenciada injustamente y en su caso persistieron graves desigualdades en el sistema de justicia como la falta de acceso a un traductor y la negación de su derecho a la presunción de inocencia. Criticó, por ejemplo, que los mismos agentes que se asumen como víctimas de secuestro sean testigos y la parte investigadora en el caso.


Jacinta se enfrenta a un sistema judicial que la discrimina por ser mujer, ser indígena y ser pobre. Por eso te pido entonces sumes tu granito de arena en estos sentidos:


1) Que Jacinta no caiga en el olvido, hay que difundir esta injusticia y pedir cuentas al gobierno. Nadie fue encerrado por el ROBAPROA, es ridículo e indignante.


2) Que te sumes a las acciones que están haciendo varios a favor de la libertad de Jacinta. Para ello puedes entrar a la página del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez y bajar la carta de Word propuesta, firmarla y enviarla al magistrado del Tribunal Unitario de Circuito. Incluso pueden enviarla con la firma de otros a periódicos locales para que sea publicada. Aquí esta el link: http://www.centroprodh.org.mx/2008/


3) Desempolvarnos… de todas las formas posibles, lo más solidariamente, frente a las injusticias. No nos quedemos callados.


Quedo de ustedes.


Ikeracha


(con información de varias notas periodísticas).


Elegía

19 febrero 2009



Gracias por
tus frescos besos

por tu ternura
hecha abrazo

por ser mi refugio
en el terremoto:

fundirnos en un sólo cuerpo


Veo aún tus ojos
en los míos
y el placer
columpiándose
en tus labios

Mis senos,
orgullosos,
rendidos
en tus manos



la silueta majestuosa de amarse
reflejada en el espejo



No hay excusa
para no adorar
cada pedazo de
tu piel curtida

para no rendirme
al carnívoro placer
de beberme tu sudor

para soltar mi mano
mientras las calles
se despiertan
a nuestro paso

para intimidarme
ante la curiosa farola

para no buscarte escondido
en mis rincones


Traerte de nuevo aquí

y besarte

y tenernos

30 diciembre 2008

Photobucket

Miro el atardecer como quien perdió un juguete...

05 diciembre 2008



Las olas oscuras

anegan el vasto océano

donde puse a secar

(cual tendedero)

tanta duda

tanto estupor

tantos susurros


Y son las isletas de corales luminosos

formadas por los altos y bajos edificios

de esta ciudad herrumbrosa

la fuente primigenia de la música

que arrastra seducido al sol


Una ventana encendida calló un Do


Una ventana sin luz grita pavorosa un Re


Estando así

impasible

sentada en la oscuridad

mirando tras la ventana de mis días

mientras el humo de cigarro

me cobija apresurado

con un ojo puesto en Venus que madrugó


Así

pudieras creer

que lo que me habitaba

recrea ahora al mundo

y su somnoliento viaje circular


Y la verdad es que sólo un poco


Tengo un nuevo poblado

en este corazón


una serie de habitantes

que apenas saben gruñir


que pronto aprenderán mi idioma


Unos más a los que asolaré con tempestades

y cuidaré con la fertilidad de mis tierras


Esos que me levantarán coloridos altares

y nutrirán mis viejos oídos con sus plegarias

para que cuando distraída los favorezca

inventen los milagros

y se sumerjan en la esperanza de ser escuchados


Como yo


Pero entonces

me descubrirán de nuevo

y habrán de exiliarse

porque

nada puede oírse

entre tantas voces


Nada vale la pena oírse

en una patria sin amor


ÍNTIMO RÉQUIEM

16 noviembre 2008



PALABRAS PARA JULIA


Tú no puedes volver atrás
porque la vida ya te empuja
como un aullido interminable.


Hija mía es mejor vivir
con la alegría de los hombres
que llorar ante el muro ciego.


Te sentirás acorralada
te sentirás perdida o sola
tal vez querrás no haber nacido.


Yo sé muy bien que te dirán
que la vida no tiene objeto
que es un asunto desgraciado.


Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.


La vida es bella, ya verás
como a pesar de los pesares
tendrás amigos, tendrás amor.


Un hombre solo, una mujer
así tomados, de uno en uno
son como polvo, no son nada.


Pero yo cuando te hablo a ti
cuando te escribo estas palabras
pienso también en otra gente.


Tu destino está en los demás
tu futuro es tu propia vida
tu dignidad es la de todos.


Otros esperan que resistas
que les ayude tu alegría
tu canción entre sus canciones.


Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti
como ahora pienso.


Nunca te entregues ni te apartes
junto al camino, nunca digas
no puedo más y aquí me quedo.


La vida es bella, tú verás
como a pesar de los pesares
tendrás amor, tendrás amigos.


Por lo demás no hay elección
y este mundo tal como es
será todo tu patrimonio.


Perdóname no sé decirte
nada más pero tú comprende
que yo aún estoy en el camino.


Y siempre siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.



Autor: José Agustín Goytisolo

LA MUERTE EN CHIMALCOYOTL: UN PAR DE HISTORIAS

14 noviembre 2008



La promesa de los compadres



Allá por el año de 1966, dos compadres que vivieron en el pueblo de Chimalcoyotl eran tan amigos y se estimaban tanto, que en una ocasión prometieron que cuando uno de los dos muriera el otro le seguiría también, para que los enterraran juntos. A mis seis años me tocó estar en el entierro de uno de ellos y cuando estaban terminando de enterrarlo, poniendo ya las flores en la tumba y la cruz, el otro compadre (sintiéndose muy triste) se salió del panteón y se fue a su casa. La demás gente del pueblo se quedó aún en el panteón.


De repente se escuchó el rechinar de unas llantas y varios salieron a asomarse a la autopista, donde descubrieron que había una persona recién atropellada a la altura de donde actualmente esta la entrada al viaducto y donde venden fuentes y cantera.


La sorpresa de todos fue al darse cuenta que la persona era el compadre que había prometido morirse si se moría su amigo y que había sido atropellado casi cuando ya estaba por llegar a su casa.




El niño del panteón



Cuando tenía diecinueve años me pasó en una ocasión en que fui a visitar a mi novia a su casa como a eso de las nueve de la noche, y que vivía cerca de la barranca de Chimalcoyotl, que llegó uno de mis primos (que era mas o menos de mi misma edad) y que vivía enfrente de la casa de mi novia. Mi primo al verme me saludo y lo noténervioso, asustado y estaba muy pálido. Cuando le pregunté que tenía me contó lo que le había sucedido.



Me dijo que alrededor de unas dos horas antes estaba mi primo platicando enfrente de la entrada del panteón de Chimalcoyotl (al otro lado de la calle). Estaba abrazando a su novia y la espalda de él daba a la puerta del panteón y la cara de ella a la puerta. En eso él se dio cuenta que ella se quedó quieta y la mirada fija y le preguntó varias veces qué era lo que le pasaba y ella no respondía. Después de varias preguntas al fin le contestó ella y le dijo que estaba viendo a su hijo en la puerta del panteón con los brazos abiertos y llamándola y él le dijo que no podía ser su hijo, que se tranquilizara. Pero ella le decía que sí era su hijo, que la estaba llamando y que iría a cargarlo y abrazarlo. Cuando el volteó molesto para regañar al niño por querer burlarse de su novia se dio cuenta que era cierto, él lo vio con sus propios ojos, pero para no asustar a su novia le hizo creer que era sólo su imaginación, que él no veía nada. La tranquilizó y se la llevo a su casa.


Lo más increíble es que el niño había muerto de un año de edad y había sido enterrado en otro panteón muy lejos de Chimalcoyotl. Esto pasó por allá de 1978.



Relato de Cayetano Garcés R.

Transcripción: Ikeracha

 
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