16 junio 2010

27 de abril

Humildemente, pero sobre todo con coraje,
para Bety Cariño...



Desarraigada sí

y así me quedo, porque

¿quién puede simular que no pasa nada?



¿Quién niega el fuego mortal

en que nos hemos convertido?



Desarraigada sí

no lo niego


Antes bien pongo distancia

entre mis ojos y los cuerpos

heridos

asesinados

de mis extensiones carnales



Para entonces fijarlos furiosos

demandantes (también asesinos, lo confieso)

en los del inhumano verdugo

que te restó amaneceres y crepúsculos



Desarraigada de aquí

de allá

de aquellos territorios

gobernados por la sin razón

la injusticia estúpida

y la muerte adelantada



Tierras que cobran vida

se levantan

corren tras de mí

como si ningún ser pudiera escapar

a convertirse en un recuerdo



En este país una vida es una frágil paja

para quienes dormimos el sueño

de los espejos brillantes



Aquí las palabras madre, hija,

hermana, mujer, guerrera y amante

se hacen añicos cuando abandonan

tus labios resecos por la calma


Caen y estallan estrepitosos en las baldosas

salpican con su sangre de letra y voz

la estructura que construimos

amontonando cuerpo a cuerpo


Esas que fueron sin saberlo

nuestras muertes más amadas



Y sin embargo, creo en tu resurrección


En que un día crecerás verde y colorada

en los pechos cantarines de otras

y harás de todas un campo florido


porque tanta esperanza

no puede

no debe sucumbir


porque sólo nuestras flores

pueden hacer del mundo algo distinto


porque ganaremos y del verdugo

rodará la cabeza cercenada


porque me quiero arraigar sí

pero sólo en un mundo nuevo

donde vuelvas a estar con nosotras


Bety amada




3 comentarios:

Astrapé Núctes dijo...

Lo repito, mi respeto y admiración, para las dos.

Ikeracha dijo...

Muchas gracias caballero....

Anónimo dijo...

Me recordaras siempre, me quedare como el reflejo de la luz de las estrellas muertas en lo negro de tus ojos que hoy se encuentran ahogados en los salados mares de la desolación. De forma sistemática y ordenada realice todos y cada uno de los pasos indispensables para lograr quedarme en ti. No fue con amor y buenas acciones, si no con todo lo contario, cauce en vos un dolor tan inmenso que logre borrar tu primer llanto, ese llanto que desgarro el silencio de la habitación donde vos nacía. Siempre viviré en ti, pues solo recordamos aquello que nos hizo daño.